Nada más político que el amor.
Conduciendo en el camino entre Carbondale y DeSoto al sur de Illinois tuve una conexión amorosa con el espíritu. Al respirar profundo y hacer consciencia del etorno recibí un toque tierno y suave de amor, pero con un mensaje profundo y claro como el fuego, como la llama encendida. Estaba recibiendo un favor de una persona que he llamado amigo, pero que representa para mí la insensatez de la derecha política, del cristianismo en el ejercicio colonizador del poder. Incoherencia que dedica horas y días sirviendo a los pobres, pero acepta los cambios politicos que quitan el pan de la boca, los recursos de los programas donde aplica su filantropía semanal. Su inclinación política, significa para mí poca empatía hacia las masas pobres, porque desde el discurso político se les llama así "pobres", y se ubican en el mapa mental por ahí en algún territorio borroso del país, pero cuesta bajarlos del dicurso a piso firme, cuesta verlos ahí a tu lado, reconocer que tienen nombre propio, ...