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La Maleta

Caminando no. Corriendo, más bien. Así ando, con una maleta colgada en la espalda desde que tenía cinco años. Sí, pesa. Pero shhh... no le digas a nadie. Me enseñaron que un hombre no se queja. Esa maleta me la dieron mis padres, mis abuelos, los amigos del barrio. La fuimos llenando con frases, chistes, advertencias, expectativas de pura hombría. La cargo como quien carga piedras. Y aunque me rompe los hombros, la cuido como si fuera mi alma. La he visto también en mi hermano, en mis primos, en mis amigos de rugby. Pareciera normal caminar doblados. Pareciera ley cargarla hasta la muerte, o morir en el intento. Por alguna razón muchos hombres viejos terminan solos. Por alguna razón al padre no se le devuelve el cariño con la misma ternura que a la madre. Y por alguna razón los viejos que sueltan la maleta parecen respirar mejor. Dentro de esta carga viene el pacto de machos: paso imponente, voz gruesa, frialdad premiada. Rabia permitida, ternura prohibida. Sexo sin honestidad. Promisc...

Philanthropy Yes! but with social justice

Philanthropy without social justice has no spirit. When the philanthropist is racist, sexist, homophobic, or classist at any level, their helping actions are fake. If the philanthropist is not willing to listen to minorities, support them in public office, accept them in decision-making spaces, or respect their voice on collective issues, then it is all theater. If you are okay seeing poors in line for aid but oppose them in political positions, you have a problem with coherence. A real philanthropist does not help to feed their ego, but to create change, helping others grow and recognizing that the people they serve are equal in society. Otherwise, it is nothing more than an act of cleansing sins.

Del asombro al respeto

Qué fácil admirar la diversidad como un objeto de museo, pero que difícil reconocer a las comunidades étnicas como ciudadanías.  Qué fácil coleccionar fotos de viajes a territorios profundos, coloridos, ritualizados, llenos de arte manual, de tejido. Suena exótico degustar gastronomía pre-coloniales, sonreir ante las infancias que visten de tradición. Pero que reto se hace para muchas personas compartir el diálogo político con las comunidades. Al final del viaje, se evidencia que la admiración a la diversidad puede ser una silenciosa trampa que no siempre garantiza el reconocimiento de la ciudadanía, de una ciudadanía política con voz y voto en lo público, con derecho a la toma de decisiones que también afecten tu ida y vuelta, tu acceso al alimento, tu transporte público.  Y entonces sale a la luz la falsedad, el clasismo, el racismo, la incapacidad de sentarse y escucharles, y mucho más la incapacidad de elegirles en democracia.  Cuánto nos falta por aprender? Concienci...

To My Son

Son, Close your ears from words of hate, We do not hate migrants, foreigns, natives. They have long been our neighbors. Since the day I was born, we have shared this land, the markets, the laughter, the same sidewalks with people of different colors, tongues, and roots. That is America. That is what makes us proud. That is the GREATNESS you hear of. Our ancestors too, they were migrants, tender-footed, hopeful-hearted, loving migrants. Shield your eyes from the violence against women. Women are citizens, like you, like me. They lack nothing. They are our partners in the wind, with strong spirits and open hands to care, to lead, to build the world. Do not let your heart fear the skin tones. Nature teaches us beauty in every shade, every scent, every shape. We do not fear what we did not choose, nor do we hate what we were born to witness in difference. Son, let love be your fiercest weapon. Do not believe that war creates winners and losers. War only leave...

Nada más político que el amor.

Conduciendo en el camino entre Carbondale y DeSoto al sur de Illinois tuve una conexión amorosa con el espíritu. Al respirar profundo y hacer consciencia del etorno recibí un toque tierno y suave de amor, pero con un mensaje profundo y claro como el fuego, como la llama encendida. Estaba recibiendo un favor de una persona que he llamado amigo, pero que representa para mí la insensatez de la derecha política, del cristianismo en el ejercicio colonizador del poder. Incoherencia que dedica horas y días sirviendo a los pobres, pero acepta los cambios politicos que quitan el pan de la boca, los recursos de los programas donde aplica su filantropía semanal.  Su inclinación política, significa para mí poca empatía hacia las masas pobres, porque desde el discurso político se les llama así "pobres", y se ubican en el mapa mental por ahí en algún territorio borroso del país, pero cuesta bajarlos del dicurso a piso firme, cuesta verlos ahí a tu lado, reconocer que tienen nombre propio, ...

Mente esclava

Si entiendo que haya miedo… porque es la única forma que hemos aprendido como sociedad para sobrevivir en el entorno productivo, someternos a lo que toque y esa mentalidad viene de la constante e insistente fuerte mano del “amo” o dueño del negocio, o empresario. Modelos de esclavitud que crean mentes esclavas, personas que no desean cambios que favorezcan su dignidad porque están llenas de miedo. Prima te entiendo y te abrazo. Sé que el miedo te lleva a razones que no ponen tu dignidad primero. Al no tener referentes o experiencias distintas normalizamos el dolor y el sometimiento como parte de la vida como el deber ser y no tenemos sueños de libertad porque no la conocemos. Por ti mujer por ti lucharé. Por ti luchamos para que puedas sentir las alas de la libertad y nunca quieras volver atrás.

Un Colibrí llegó del cielo

Y llegaste a mis manos, con sus plumas verdes y azules brillantes y su pico puntiagudo. Cuántos nervios sentí! Había un colibrí entre mis manos. Siempre te admiré desde la distancia, apreciando tu vuelo seguro pero rápido, tu danza eterna, tu poder transformador, la buena suerte que me das. Tu sutil presencia, fuerte esencia. Me elegiste para descansar, anidaste por segundos eternos en mis manos. Sabía que no te tendría para siempre que sería camino, momento de tránsito. Y sanaste con la energía de la madre. Y en la quietud del suspiro recobraste tú fuerza. Aunque podías, en gratitud no te fuiste muy lejos, nos visitaste al día siguiente y al siguiente entre las ramas de los árboles del patio trasero de la vieja casona en Nariño. Por, TatianaCas Quinde! Quinde! And you came into my hands, with your bright green and blue feathers and your pointed beak. How nervous I felt! There was a hummingbird in my hands. I had always admired you from a distance, watching your confident yet...